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Nombre: Erika
Yajaira Hernández Montenegro.
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Grupo: 3º
“A”
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Nombre del curso: Prevención de Violencia
escolar.
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Nombre del profesor: Juan José Medina Tafoya.
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Licenciatura en: Educación primaria.
Semestre : Sexto
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Actividad: Reflexión #
2
“¿Por qué se debe atender la violencia?”
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Fecha: 04 de abril de 2016
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Bibliografía:
S. B. Ortega, m. A.
Ramírez, a. Castelán
Revista
iberoamericana de educación. N.º 38 (2005), pp. 147-169
116688
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Título:
¿Por qué atender
los casos de
violencia familiar o escolar?
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Introducción:
La violencia es una acción ejercida por una o varias
personas en donde se somete de manera intencional al maltrato, presión
sufrimiento, manipulación u otra acción que atente contra la integridad tanto
físico como psicológica y moral de cualquier persona o grupo de personas. Es
una presión o abuso de la fuerza que es ejercida contra otra persona con el
propósito de obtener algún fin contra la voluntad de la víctima.
La violencia puede darse en cualquiera de los ámbitos
de la vida cotidiana, entre las más comunes esta la violencia Intrafamiliar que
es aquella que tiene lugar dentro de la familia, comprendiendo, entre otros, la
violación, el maltrato físico, psicológico y abuso sexual. De igual manera
existe la violencia en el entorno educativo (escuela) conocida como violencia
escolar, es de gran importancia atender dicha problemática.
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Contenido:
El acto de
violencia es algo que desde tiempos antaño, siempre ha existido, solo que no se
le tomaba tanta importancia y sobre todo, no sé hacían públicos los casos de
violencia; la diferencia con la época actual radica en que ahora ya es mucho
más común oír hablar sobre esta problemática de la violencia en ámbitos que
nunca se imaginaba llegaría, tal y como lo es el ámbito escolar, pues antes el más
común era el familiar, ya que los hombres violentaban a sus esposas y nadie
decía nada, esto termino hasta el momento en que la mujer decidió no callar más
y alzar la voz.
Por otro
lado, al hablar sobre violencia escolar, y familiar, inmediatamente nos
remitimos a contextos totalmente
diferentes ya que uno sucede en casa y el otro en la escuela. El meollo de este
asunto radicaría en cuestionarnos; ¿por qué deben atenderse los casos de
violencia?
“La experiencia de maestros, de promotores
sociales y de investigadores, demuestra que las acciones educativas son
fundamentales para prevenir y para erradicar toda forma de violencia contra los
niños y los adolescentes”. (Ortega,
2005)
Yo considero
que cualquier caso de violencia por más mínimo que sea debe recibir una
atención; esto con la única finalidad de agravar la situación y disminuir el
grado de violencia que puede alcanzar en caso de no ser atendido; aunque como
docente al presentarse un caso de violencia familiar, es meterse mucho en la
situación, lo único que te competiría como maestro sería canalizar al afectado
a alguna institución o programa que se encargue de la problemática.
Sin embargo,
enfrentar los desafíos que hoy confronta el sector de la educación básica y
sector social, requiere un amplio compromiso de toda la sociedad, pues autoridades
educativas, padres, profesores, investigadores puede tender una red de
seguridad en torno a las comunidades escolares de forma coordinada.
Suprimir el
maltrato y la violencia, requiere una estrategia de múltiples frentes, que
garantice a las jóvenes generaciones posibilidades para su desarrollo y para un
futuro productivo. Es necesario multiplicar, y sobre todo coordinar las
acciones, con la participación de las familias, de las organizaciones de la
sociedad civil, de los medios de comunicación, de las instituciones del sector
salud, de las de seguridad pública y de las de desarrollo social.
A manera de
conclusión pienso que la escuela tiene una gran labor en cuanto erradicar y
atender los casos de violencia, que se puede realizar mediante un trabajo pedagógico
esmerado y comprometido con la inclusión, y que además debe seguir haciendo su
tarea formativa cada vez con mayor calidad y pertinencia.
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